Star Wars: la tragedia de Kylo Ren o “tenemos que hablar de Ben”

Star Wars: la tragedia de Kylo Ren o "tenemos que hablar de Ben”
Star Wars: The Force Awakens (2015)

Por José Héctor Mendoza Cuevas

La imagen del personaje Rey sentada en el planeta desértico Jakku como un gran basurero donde vemos los restos de las naves más reconocidas de la trilogía original de Star Wars, nos hace reflexionar sobre el carácter particular, sui generis en toda la extensión de la expresión, que constituye la nueva entrega “El despertar de la Fuerza”. Nos llama la atención como resolvió J. J. Abrams la complicada tarea de hacer una secuela de Star Wars. Recordamos la frase de Guillermo del Toro con respecto a los remakes “es como casarte con una viuda… debes respetar al difunto pero no por eso no te vas a divertir”. Abrams rinde pleitesía a la trilogía original pero también la hace suya lográndolo de una manera precisa, seguir los pasos y dar los siguientes para consolidar una nueva trilogía.

En muchas críticas de la película se destila la decepción natural de una película sobreanticipada, de ahí que cualquier intento no llegaría a la fama de su antecesora. Una crítica constante al guion de Abrams y Kasdan es que parezca una mezcla de remake, reboot y secuela, ya que toma la trama básica de Star Wars Episodio IV: Una nueva esperanza (1977). Lo anterior remite a lo que calificamos de situación particular al tratarse de la continuación de una historia que tuvo precuelas y que se ubica hace 30 años. ¿Cómo construir algo nuevo que sea continuación y homenaje? Como el personaje de Rey que vive recogiendo basura para sobrevivir y, aun siendo una gran piloto, no sale de su basurero por estar añorando (“las respuestas que buscas no están en el pasado”), la ficción del cine emula la ficción que regula la realidad política y familiar de nuestros días, es decir, estamos ante una película hipermoderna, cuyo mayor problema es la nostalgia.

La premisa fundamental de “Una Nueva Esperanza” se repite, hay un robot que es buscado por contener información importante, el rescate de la chica de un arma letal que es una base espacial (solo más grande) y de un poderoso enemigo que viste de negro con voz profunda. Las declaraciones de Abrams, no se han hecho esperar resaltando dichas similitudes conscientes. Sin embargo apunta que “lo importante para mí era la introducción de nuevos personajes utilizando algunos tópicos de la historia que ya conocemos para poder contar una nueva historia. Para ir hacia delante hay que volver hacia atrás. Entiendo que con esta película era necesario dar un par de pasos hacia atrás e ir a un terreno muy familiar”.[1]

Dos aspectos resaltamos. Primero, la propuesta de enfrentar la situación singular de realizar una nueva Star Wars, sin George Lucas en el guion o la dirección y como continuación de la trilogía original de finales de los 70´s. Resulta interesante la apuesta por la realización de algo nuevo (ese ir hacia adelante) siendo extremadamente repetitivo (ir hacia atrás). Estamos ante un propuesta de cómo hacer una película homenaje que bien resuena la forma como la historia se ve a sí misma en la postmodernidad. Lucas ha declarado que no le gusta el tono “retro” de la cinta cuando justamente eso es lo inquietante de este nuevo experimento cinematográfico, ¿Cómo –y qué resulta de- querer realizar una película retro?

Así llegamos al segundo aspecto de interés, en la repetición siempre se produce algo nuevo incluso aunque la intensión haya sido producir exactamente lo mismo. En este caso, Abrams tenía claro que presentaría una versión diferente de los héroes clásicos. Aunque es tachado de exagerar en la corrección política al colocar como héroes protagonistas a una heroína infalible y un joven de color que en más de una ocasión se muestra vulnerable y débil; aún y haya sido la intensión de los realizadores solo seguir la “moda” de la cuota de género y racial, su mera inclusión ya cambia las cosas.

Por un lado tenemos la presencia de un soldado renegado que resulta ser un joven de color. Aunque resuena neo-racista de algunos (“¡Ahora todos son negros!”) se olvida que es una deuda pendiente de tiempos de Lucas la cual fue afortunadamente acallada con la presencia de Lando Calrissian en los episodios V y VI. Esperamos que, ya que se pretende jugar con la tendencia políticamente correcta de la inclusión, cumpla la nueva Star Wars con presentarnos un héroe abiertamente homosexual lo cual será una buena y valiente noticia para nuestra galaxia cercana.

 

 

Además, la diversidad repercutirá indirectamente en lo que más genera dividendos, los juguetes infantiles. El solo hecho de que Rey sea la heredera Jedi ya transforma algo en lo que está más allá de la película ya que tradicionalmente no se producen figuras de acción mujeres ya que, al no ser protagonistas sino compañeras o princesas a rescatar, hace que sean las que menos se venden. Será interesante ver el efecto en los niños -y sus padres- cuando quieran tener como juguete preferido a una Jedi Rey o la General Organa. Desde el punto de vista de la mitología que tanto siguió Lucas para realizar su trilogía original, ¿cómo será el rito de iniciación para una heroína cuando dichos momentos tradicionalmente son masculinos falocéntricos? ¿Perderá una parte de su cuerpo o solo será marcada? ¿Se reconciliará con el padre o con la madre? O en términos más “warsies” ¿Qué encontrará Rey en la caverna del lado oscuro?

Sin embargo, consideramos el mayor acierto del film el personaje de Kylo Ren.[2] Como bien dice el siempre acertado Antonio Camarillo (aunque lo mencione como una crítica al Despertar de La Fuerza) lo interesante de las películas de Star Wars es cómo la historia de fantasía galáctica de alguna manera refleja o espejea el mundo real. De los episodios IV, V, VI que hablan del joven granjero Luke Skywalker que intenta luchar contra el todo poderoso Vader y el Imperio galáctico, bien espejea al propio joven cineasta independiente Lucas que lucha contra las corporaciones cinematográficas, o las precuelas donde vemos al joven ambicioso Anakin Skywalker caer en desgracia y hacerse de un Imperio al convertirse en el poderoso Vader espejea al empresario Lucas que controla todo su emporio llegando a decepcionar a sus fans. En el despertar de la Fuerza, dice Camarillo, “tenemos el parricidio que es justamente lo que Abrams hizo con el legado de George Lucas”. Siguiendo esta línea, el personaje de Kylo Ren es el lado oscuro del fan amoroso de Star Wars. El gran acierto de la historia es la devoción de Kylo Ren por la figura de Darth Vader. Ren como fanático, añora esos tiempos gloriosos del Imperio y el poder de Vader, de ahí que su máximo miedo sea no llegar a ser tan poderoso como Vader, su abuelo.

El malvado Kylo Ren y el resto de La Primera Orden son un grupo de jovencitos nostálgicos que buscan reconstruir el idealizado Imperio de la trilogía original al ver la decadencia de los tiempos actuales. Dicha lectura de resurgimiento de estados totalitarios en la bien llamada Primera Orden -la primera que hará resurgir un nuevo orden Imperial, resuena con fuerza en nuestra situación política actual donde a partir de la crisis financiera y de refugiados, se oyen de nuevo abierta y públicamente propuestas fascistas de antaño. En el mencionado podcast, los presentes concuerdan que dentro de lo interesante de la película es el discurso “hitleriano” que dirige el joven General Hux antes de accionar el arma de la base StarKiller (otra de las referencias geek ya que antes del nombre Skywalker, Lucas llamó a su héroe Starkiller). En dicho discurso comienza Hux “Hoy es el fin de la República. El fin de un régimen que consiente al desorden”, terminando con todo el ejército levantando el puño derecho y un casi “Heil Hitler”. Sin embargo a dicho discurso “hitleriano” consideramos es necesario hacer una precisión, no es “hitleriano”, como si lo era en la trilogía original de Lucas donde los del Imperio remitían a look nazi como los enemigos de la serie hermana “Indiana Jones”. Estos jóvenes de la Primera Orden que buscan con añoranza reconstruir al Imperio son más bien nuestros actuales Neo-Nazis, la nueva ola de ultra-derecha que bien convive con el capitalismo neo-liberal.

Podemos pasar de las ficciones de la política a las de lo familiar. Como comenta el propio Lucas, la opera que vemos no es espacial sino familiar[3], por lo que en ese contexto nos parece familiarmente siniestro el motivo de un joven que tiene miedo, es iracundo y hace berrinches, está decepcionado del padre por débil y ausente por lo que busca en la figura idealizada del abuelo su grandeza prometida.

Buscando información nos encontramos con el video “Kylo Ren en El Despertar de la Fuerza: Símbolo de la actual crisis de identidad masculina” cuyo análisis y comentarios resultan interesante, más si consideramos que quien los realiza lo hace desde el campo del fisicoculturismo. La idea básica es:

“Cuando vemos a este villano masculino en El Despertar de la Fuerza, Kylo Ren, tenemos a un tipo bastante interesante… ya que representa lo que vemos en estos chicos de nuestros días que no tienen modelos positivos a seguir, no hacen adecuados actos de pasaje (ritos de iniciación), no saben como mantener algún tipo de relación, incluso relaciones románticas ya que no saben cómo ser hombres; así que presentan muchas conductas antisociales, muchos estereotipos negativos, mucha ira reprimida, y se comportan como niños. Eso es lo que vemos en Kylo Ren, tiene problemas con manejar la ira y se queja como si fuera un niño destruyendo cosas, un comportamiento que no esperas en un joven adulto de 20 sino en un niño pero que lo vemos más y más en nuestros días.”[4]

El video termina suponiendo que en Kylo Ren vemos a un padre ausente que se la pasó fuera en la galaxia pero no le enseñó el paso por la virilidad. Esa parte de telenovela familiar es inquietante si consideramos que Han Solo, el gran héroe casi adolescente en oposición al místico Luke Skywalker, le reclama su mujer el haberse ido y no involucrarse pero, no solo por separase sino no verse disminuido como padre. Lo anterior lo escuchamos desde una frase como “Tu hijo” para referirse al hijo de ambos hasta estar renuente a intentar ayudarlo ya que “ni Luke pudo”, a lo que Leia da la gran línea “Luke es un Jedi, pero tú eres su padre”. Lo familiar de este melodrama de nuestra galaxia cercana es la decepción y temor de los padres sobre estar a la altura de la paternidad. Lo que aporta la película al análisis “la crisis de la masculinidad” o el síntoma del parricida berrinchudo es la idolatría por la figura de Darth Vader, el padre primordial de la antigüedad, y así estar destinado a ser el más poderoso de los Jedi.

 

 

La sensación de molestia por verlos muy jóvenes a los Malos tiene que ver con la edad de los que fueron jóvenes en la trilogía original. La vulnerabilidad que muestra Kylo Ren sin máscara realmente le quita inmediatamente el halo de maldad pura que por dos episodios tuvo Darth Vader, por lo que nos parece un verdadero acierto el mostrar ese malvado en conflicto, ese joven temeroso de no ser lo grandioso que tendría que ser y cuyo temor lo muestra con destrucción. Me resulta fascinante que protagonista y antagonista estén en el proceso de desarrollo. Ambos son el despertar de la Fuerza[5] [6] de la actualidad con mujeres que no necesariamente tienen que pasar por la liberación femenina sino por las formas del empoderamiento (reiteramos nuestro interés por ver el rito de pasaje del héroe en versión femenina).

Como dice el propio Adam Driver, actor que personifica a Kylo Ren, “Incluso la espada misma es una metáfora del personaje, ya que está en bruto, no terminada y da la apariencia de que puede funcionar o no en cualquier momento”[7]. Esta espada láser alterada, salvaje y que al mismo tiempo intentar es un homenaje a la antigüedad, bien representa al personaje y a la angustia del presente. Como pregunta Catherine Matheline ¿Qué nos dicen nuestros niños y jóvenes actuales con tanto enojo, berrinches y angustia sobre la sociedad actual? ¿Cuál es el papel de los padres en estas reacciones? Me agrada como fan que Kylo Ren sea el reverso de Luke Skywalker quien honra al padre, lo confronta y decide ganar el juego edípico perdiendo, mientras que Kylo se rehúsa a perder frente al padre, idolatra al todopoderoso abuelo y reclama su poder prometido. La gran escena del parricidio simplemente nos mostró la otra posibilidad de la escena cumbre de “El Regreso del Jedi” cuando Luke puede asesinar a su padre y tomar su lugar con el Emperador.

Para terminar, nos recuerda e invita a releer los cuatro elementos que Lacan resalta en el pasaje de hijo durante el Edipo siendo los dos primeros ampliamente discutidos, la posesión de la madre y la función separadora del padre. Lo discutido anteriormente resalta los otros dos elementos que son más allá de solo papá y mamá: el narcisismo y la muerte. Dicho de otra manera, ¿A dónde llevará la tragedia fantástica familiar de Kylo Ren? Y ¿Podrá haber redención en ese hijo que asesina al padre por ambición o rencor?

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Referencias:

  1. “JJ Abrams explica por qué ‘El despertar de la Fuerza’ es un refrito de ‘Una nueva esperanza’”
    http://www.cinemania.es/noticias/jj-abrams-explica-por-que-el-despertar-de-la-fuerza-es-un-refrito-de-una-nueva-esperanza/
  2. Concordamos con lo dicho por Antonio Camarillo “A mí me gusta la promesa que es Kylo Ren. Cuántos criticaron la versión de Anakin Skywalker de Hayden Christensen, berrichudo, y este es exactamente igual. Salió al abuelo tal cual.” http://cinemanet.com.mx/737-el-despertar-de-la-fuerza-la-saga-de-star-wars.html
  3. George Lucas: “Vieron las historias y dijeron “queremos hacer algo para los fans”. Les dije “bueno lo que quiero es contar una historia, empieza aquí y termina allá. Se trata de generaciones y temas entre padres e hijos y abuelos. Es una telenovela familiar (family soap opera), al final de todo. Parece una ópera espacial, pero la gente realmente se relaciona con ella como una telenovela. Se trata de problemas familiares, no se trata de naves espaciales.” https://www.youtube.com/watch?v=O8hQVlRgFlU
  4. Kylo Ren In The Force Awakens: Symbolic Of The Current Masculine Identity Crisis https://www.youtube.com/watch?v=EayupcT3p44
  5. “Lo que le hace único (a Kylo Ren como antagonista) es que, cuando le conocemos, no tiene un carácter completamente formado, como era el caso de Darth Vader”. J.J. Abrams. http://www.cinemania.es/noticias/quien-es-kylo-ren-datos-sobre-el-nuevo-villano-de-star-wars/
  6. “Long before we had this title, the idea of The Force Awakens was that this would become the evolution of not just a hero, but a villain,” Abrams said. “And not a villain who was the finished, ready-made villain, but someone who was in process.” Dice J.J. Abrams en un artículo del que tomamos el subtítulo de nuestro post. http://www.ew.com/article/2015/12/21/jj-abrams-kylo-ren-shocking-act-star-wars-force-awakens
  7. El director J.J. Abrams complementa “”El sable de luz es algo que él mismo construyó, y es tan peligroso, feroz e irregular como el personaje”.

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Fuente: Mendoza Cuevas, J. H. (2016, diciembre 1). Star Wars: la tragedia de Kylo Ren o “tenemos que hablar de Ben”. Recuperado a partir de http://hectormendoza.blogspot.com.uy/2016/01/star-wars-el-despertar-de-la-fuerza.html

José Héctor Mendoza Cuevas

José Héctor Mendoza Cuevas

Originario de Monterrey, Nuevo León, México, es Licenciado en psicología con Maestría en docencia. Se ha desempeñado como psicoterapeuta en distintas instituciones como DIF Apodaca (institución pública de atención a la comunidad) y CERESO Cadereyta (institución penitencia estatal), además de consulta privada desde la perspectiva psicoanalítica desde el año 2000. Es catedrático de la Facultad de Psicología de la UANL impartiendo materias relacionadas con la psicopatología desde el psicoanálisis, así como la psicología educativa, la relación entre el poder y la subjetividad desde el psicoanálisis y la apreciación a las artes. Desde hace más de 15 años, ha realizado una serie de conferencia llamadas "Psicoanálisis a la luz del cine" (siendo además el nombre de un blog sobre esas conferencias) donde aborda diversas películas populares relacionándolas con la doctrina del psicoanálisis.
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